Ju Sung-Hyeon es un estudiante apuesto y de notable rendimiento, con una reputación intachable y un futuro prometedor ya trazado. Sus planes se ven alterados cuando su familia se muda a una remota aldea rural. Considera que los uniformes escolares son de mal gusto y que los lugareños le resultan aún menos agradables; además, le irrita descubrir que alguien más ya ocupa el puesto de mejor estudiante. Ese alguien es Park Chan-Woo, un chico de campo criado en la aldea, que no se deja impresionar por el origen urbano de Sung-Hyeon. Cuando Sung-Hyeon se enfrenta a su nuevo rival para recuperar su orgullo, Chan-Woo responde con una condición inesperada: si Sung-Hyeon quiere hablar, primero debe ayudar con la cosecha.