En la víspera de su boda, Miyo sufre un duro golpe emocional cuando su mejor amiga, a quien había invitado a la celebración, rompe toda relación con ella. Este suceso inesperado lleva a Miyo a reflexionar sobre la naturaleza efímera de las amistades y a rememorar los tiempos despreocupados y felices que compartieron durante su juventud.