Una niña de nueve años es enviada a la casa de campo de sus abuelos para pasar unas vacaciones de diez días. Al llegar, descubre un colmillo de paquidermo y se siente inquieta por el crujir de las tablas del suelo y los nudos de la madera que parecen ojos en su habitación. Su abuela le asegura que está a salvo. La película utiliza una mezcla de animación tradicional y por computadora para representar visualmente la naturaleza disociativa del trauma infantil.