Billy Boy es un corto animado de 1954 de Metro-Goldwyn-Mayer, producido por Fred Quimby y dirigido por Tex Avery. Presenta al Lobo, de acento sureño, a quien interrumpe el desayuno en su granja un golpe en la puerta. Una carta dejada afuera le pide que cuide de un cabrito recién nacido y asegura que alimentar al animal no será ningún problema, pues se come cualquier cosa. El lobo encuentra al cabrito, Billy, en una cesta y pronto comprueba que la carta no exageraba: Billy empieza a devorar la casa, desde la alfombra y el papel pintado hasta los muebles y la propia ropa del lobo. El lobo, que tiene la costumbre de repetir la última palabra de sus frases, se dirige al público e intenta sobrellevar a su huésped indeseado e insaciablemente hambriento.