Luminaris es un cortometraje de 2011 dirigido por Juan Pablo Zaramella. Ambientado en Buenos Aires, sigue a un hombre que trabaja en una fábrica de bombillas y anhela algo más allá de su rutina. La película emplea la pixilación, un método de animación stop-motion que anima actores reales junto con objetos, y combina diversos estilos, entre ellos el art déco, el tango, el surrealismo y el neorrealismo. La producción se prolongó durante más de dos años y medio, en gran medida por la dificultad de sincronizar la pixilación con el movimiento de la luz natural del sol.